Independencia: ¿para qué, exactamente?

Otro artículo que, hablando del tema de la independencia de Catalunya, nos habla del nacionalismo como una actitud política que no apela a los conocimientos, sino a los sentimientos. Como nacionalista europeo, tengo que decir que lo mio tiene que ver bastante con los sentimientos, pero también, sin duda, con una visión de Europa como lugar de solidaridad.

El artículo es de Manuel Cruz, y fue publicado en El País el 6 de octubre de 2012.

Un viejo amigo mío, acreditado científico social, suele bromear diciendo que el nacionalismo es la actitud política que requiere un menor esfuerzo intelectual. En efecto, si uno se declara liberal, a continuación viene casi obligado a especificar si lo es en el sentido más clásico, de Stuart Mill, o en el de Berlin, o en el de Dahrendorf, o incluso en el del neoliberalismo. Si uno se declara socialista, no le queda más remedio que justificar su reformismo frente a los partidarios de transformaciones más radicales y reconstruir las discusiones teórico-políticas entre socialdemócratas y comunistas que atravesaron buena parte del siglo XX, y así sucesivamente. Para ser nacionalista, en cambio, no hace falta haberse leído un solo libro: basta con apelar a un sentiment, el cual se da por descontado que constituye fuente incuestionable de legitimidad política.

Enlace: Independencia: ¿para qué, exactamente?.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Otros y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s