¿Es legal hacer esta foto?

En un foro sobre fotografía y aviones, Fotoavionica, encuentro esta referencia a la ley de protección de datos y el derecho a la propia imagen; en el texto se explica con claridad si se pueden hacer fotos a aviones, agentes de la autoridad, en lugares públicos… y también hace una mención explícita a la sentencia de la mujer que salió desnuda en un diario de Almería; extraigo del texto original los siguientes comentarios:

“Para los fotógrafos aficionados, a veces nos surgen dudas sobre si es legal hacer tal o cual foto. En este texto se te explica con mucha claridad si puedes hacer fotos a aviones, aeropuertos, agentes de la autoridad, en centros comerciales, lugares públicos…

1.- ¿Pueden las fuerzas del orden hacernos borrar las imágenes de nuestra tarjeta de memoria o velar el carrete?

NO. Bajo ningún concepto. El único que puede ordenar la destrucción de la propiedad decomisada es un juez. Y para eso antes tiene que ser decomisada y por tanto constar en un informe y existir una denuncia.

La tarjeta de memoria es propiedad privada así como lo es un carrete. El contenido de la tarjeta de memoria y las fotos de un carrete, además de ser de propiedad privada, están sujetas a la ley de propiedad intelectual.

¿Que hacer si nos pasa? Recordadle al agente que el contenido de la tarjeta o del carrete es de propiedad privada. Ordenar la destrucción de propiedad privada es ilegal. Solo se pueden destruir los bienes decomisados y siempre por orden de un juez tras ser demostrado el delito penal y demostrada la peligrosidad o posible mal uso del bien decomisado. Esa función corresponde exclusivamente a un juez excepto en el caso de armas y explosivos. Eso quiere decir que el borrado de la tarjeta podría ser denunciable por el artículo 508 del código penal, “La autoridad o funcionario público que se arrogare atribuciones judiciales o impidiera ejecutar una resolución dictada por la autoridad judicial competente, será castigado con las penas de prisión de seis meses a un año, multa de tres a ocho meses y suspensión de empleo o cargo público por tiempo de uno a tres años.” Acto seguido, dadle vuestros datos, pedidle que os denuncie y que en caso de ser oportuno os detenga, ya que la “resistencia a la autoridad” es lo único que puede alegar y así tampoco podrá (y si lo hace será detención ilegal… ya que no hay delito).

Eso sí… en caso de que no veáis otra salida más que el borrado, dadles la cámara y que ellos pulsen el botón de borrado, porque de lo contrario, podrían decir que lo borrásteis voluntariamente y así cometen el delito contra la propiedad intelectual. Y siempre con testigos, porque un agente de la autoridad tiene presunción de veracidad, es decir, si es su palabra contra la tuya, él gana.

(…)

A pesar de todo y aunque legalmente nos ampare el ordenamiento, existen muchas dudas al respecto ya que los agentes de policía y de seguridad habitualmente no están bien instruidos en nuestros derechos.

Partiendo de la idea de que, con la ley en la mano y en ausencia de testigos, los agentes dela autoridad son “todopoderosos” por estar amparados por su “presunción de veracidad” (a falta de otras pruebas se supone que lo que manifiestan los agentes es cierto), es la ilógica y la mala práctica la que nos podrá causar problemas, pues como matiza un usuario: “Luego esta el sentido practico de las cosas. Hago una foto y un poli me dice que la borre. Me cuadro y le suelto toda la parrafada de leyes artículos y  que solo puede borrarse por orden judicial. Él se cuadra y me dice que me decomisa la tarjeta, Total me quedo sin todas las fotos hasta que un juez decida, si ademas estoy en Badajoz y yo soy de Barcelona me toca cruzarme toda España para recuperar la tarjeta y las fotos, esto sin tener en cuenta que he perdido media mañana y cogido un cabreo de impresión.”
Ante los abusos de poder se puede hacer poco, pero un primer paso esencial es conocer nuestros derechos.

COLISION DE DERECHOS.

En este tema de la fotografía nos encontramos con lo que jurídicamente se denomina “colisión de derechos” y su resolución no es sencilla, porque se deberá poner en una balanza todos los derechos para ver cual de ellos pesa más según sus particulares circunstancias.

      * Por una parte existe un derecho a la intimidad, imagen y honor, inviolabilidad del domicilio a poder andar por cualquier sitio sin que nadie te moleste, a poder hacer todo aquello que la ley no prohíba, a poder estar solo, a no responder preguntas si no quieres …

      * Pero por otro lado existe el derecho de la sociedad a recibir información “veraz” y el derecho personal a fotografiar o mirar todo lo que no esté expresamente prohibido.

Como decimos, el anterior usuario también razonaba que: “si lo anteriormente expuesto era cierto, si estoy en el exterior yo podría sacar fotos del interior de tu casa“.

A este respecto ha resultado paradigmática la sentencia italiana que exoneró de responsabilidad al fotógrafo Antonello Zappadu, que desde el exterior tomó unas controvertidas instantaneas al presidente Berlusconi en su villa privada, en las que este aparecía en cariñosa actitud con un grupo de jovencitas. Publicadas parcialmente en el semario “Oggi”, dieron lugar a que el fotógrafo fuera inicialmente encausado  y finalmente absuelto de allanamiento que era la principal pretensión de los denunciantes, aunque desconozco si fue condenado por algún otro motivo.

ES IMPORTANTE LA PERSONA A LA QUE SE FOTOGRAFÍA.

Es el primer consejo básico. Como ejemplo, podemos citar el periódico que sacó unas fotos de una señora desnuda que estaba en una playa nudista. A pesar de que no salía su cara, el rotativo fue condenado al pago de 6.000 euros por no haber solicitado permiso a la retratada y no ser esta persona una figura pública de interés informativo.

Vemos pues que hay una diferencia entre los famosos y los que no lo son. Si la persona  es un “cargo público, tiene profesión de notoriedad o proyección pública” y se encuentra en un acto o espacio públicos para sacar una foto no existe intromisión (policia durante un desalojo, famoso en la calle) y tampoco existe intromisión cuando en la instatanea salgan terceras personas accesorias con ocasión de un suceso o acontecimiento público, por ejemplo en el lanzamiento del cohete de las fiestas del barrio o en un terremoto, por que se supone que no se fotografían personas sino hechos de cierta relevancia.

La Ley de protección de datos (LOPD) que tantos quebraderos de cabeza provoca, en su artículo 3º, dió una vuelta de tuerca más al señalar que : “La imagen de una persona, su representación física, se considera como un dato de carácter personal puesto que permite identificar a la persona concreta.”

Y tambien se ha matizado que: “El derecho a la propia imagen comprende el derecho a controlar la difusión del aspecto más externo, el de la figura humana. La protección de la propia imagen permite al sujeto decidir acerca de su imagen, figura o apariencia con el fin de controlar la representación, difusión, publicación o reproducción de su propia efigie, de forma que ésta no pueda ser utilizada sin su autorización.”

Ello impide la difusión incondicionada de la imagen de una persona por ser su imagen un primer rasgo visible al exterior de su íntima esfera personal.

Pero en todos los argumentos mencionados vemos que se habla de que la persona debe autorizar la difusión, publicación o reproducción, es decir, que si se pueden sacar fotos siempre y cuando no nos metamos, a sabiendas, en la vida de alguien.

Que podamos “sacar la foto” no siempre quiere decir que la podamos difundir o publicar en la red, aunque sea de forma no profesional y hay que saber que no podemos sacar a la luz aspectos de la vida privada de las personas que ellas mismas no han querido destapar.

Aunque nuestra cara es considerada como un “dato personal” no le es aplicable el régimen de  la LOPD y no hay que darse de alta en ningún sitio si esa imagen se encuentra en “ficheros mantenidos por personas físicas en el ejercicio de actividades exclusivamente personales o domésticas”.

Otro ejemplo; se puede sacar una foto de un señor que pasea por la calle para nuestro archivo personal, pero si la foto se difunde o se publica como portada en una revista, será necesario que el retratado acepte esa difusión, por escrito, siendo diversos los contratos que se pueden realizar según la finalidad de la foto; así se puede firmar, previo pago o no, renunciando a sus derechos de imagen, permitiendo la comercialización o con fines no lucrativos, etc

¿Se pueden sacar fotos a señoritas/señoritos que toman el sol en una playa pública?

Esta suele ser la pregunta del millón. Si son anónimos, no es por un hecho noticiable o informativo parece claro que no podremos difundirlas y menos sin su permiso.

Pero parece que sí podemos sacar las fotos, sin que nadie nos pueda decir nada, si son para nuestro uso exclusivo y personal. Tal fue el caso de un señor que fue imputado por tener fotos de menores, pero a pesar de lo que dijo la prensa, no fue encausado por las fotos que tenía de señoras a las que también había fotografiado.

Si es una persona famosa en una playa pública, aunque esté en topless, podremos, según Sentencia de 2009 del Tribunal Supremo, hasta publicarlas y lucrarnos sin su consentimiento. No podremos si esa persona ha tratado de ocultarse en algún lugar recóndito, pues en ese caso estaría preservando su intimidad y no mostrándola publicamente.

Como dice la LO 1 /1982 que protege la imagen, intimidad y honor, se podrán obtener imágenes en la vía pública si existe un  interés científico, histórico o cultural relevante. Eso es otra indeterminación porque para uno tendrá ese interés y para otro no lo tendrá y es un poco rocambolesco que para salir de dudas tengamos que esperar a saber cual es la opinión del juez.

Una foto podía ser “noticiable” por los ya aludidos  intereses científicos o culturales y el TS en esa resolución firme, reconoció que una fotografía también podía ser “informativa” si existían otros fines, desgraciadamente más populares, como son el entretenimiento o el espectáculo.

El Alto Tribunal sentenció que una persona vestida o en topless, en la calle o en la playa, era exactamente lo mismo a efectos de su intimidad, honor o imagen.

SOBRE LA ACTITUD DE LA PERSONA FOTOGRAFIADA.

Si queremos subir a internet fotos de personas en lugares públicos las personas individualmente deben otorgar su consentimiento, aunque este no hace falta que sea expreso y basta que la persona sea consciente de que está siendo fotografiada y acepte tácitamente esa foto mirando a cámara o posando. Es pues que será importante la actitud que muestre la persona anónima a la que se fotografía. A partir de los 14 años un menor podría consentir la toma de fotografías. La aceptación permitiría la difusión de dicha imagen.

(…)

En definitiva para tomar fotos habrá que atender con detenimiento a las circunstancias concretas de la persona, del lugar y del momento y muy importante es tener en cuenta que una cosa es sacar fotos y otra tener derecho de difundirlas.

Enlace: http://fotoavionica.blogspot.com.es/

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Nudismo y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s