El desnudo en Francia

Incorporo una traducción de un artículo que leí ya hace bastante tiempo, de una página web actualmente desaparecida del club N@uriste (http://pageperso.aol.fr/estoumagade/mapage/doc011.html) y que yo mismo traduje; es una lástima que se pierdan las fuentes originales (porque ignoro si esta información se traslado a otra web, o simplemente se perdió).

Afortunadamente, yo no he hecho lo mismo…

El desnudo en Francia: lo que dice la ley.

La ley es demasiado imprecisa para definir si el desnudo en público es un delito o no …

La ley en Francia se interpreta según nos encontremos en una playa, en el césped de un parque público o en un sendero de montaña, lo que conduce en la práctica a algunos excesos de celo policiales, incluso en playas donde el desnudo está autorizado…

Pero en el espíritu de la ley, el desnudo no es un delito, ya que las condiciones para caracterizar un delito son muy restrictivas; aunque casi nadie conoce los términos de dicha ley.

Desde 1989, la jurisprudencia Francesa establece que (Cour d’Appel de Douai) “El simple desnudo sin actitud provocativa u obscena no constituye un delito de escándalo público (outrage public à la pudeur)”

Desde 1993, la noción de “escándalo público” fue sustituida en el nuevo código penal por la noción de “exhibición sexual”.

El artículo 222-32 castiga con un máximo de un año de prisión y 15.000 euros de multa “la exhibición sexual impuesta a la vista de otro”, sin ninguna precisión. Lo que ha llevado al ministro de Justicia (Garde des Sceaux) Sr. Henri Nallet a precisar que “sólo los comportamientos sexuales que tengan el carácter de una exhibición impuesta a terceros caerán bajo el peso de la ley penal, y no serán por tanto castigadas más que las actitudes obscenas o provocadoras”

Definición de exhibición sexual.

La ejecución en público o en un lugar accesible a la vista de todos, de actos sexuales, sobre si mismo o en otra persona, y susceptibles por su publicidad de atentar al pudor ajeno (outrager la pudeur d’autrui). El desnudo en si mismo, expuesto sin voluntad de tener prácticas sexuales (exposée sans volonté de mettre seulement en exergue une partie à caractère sexuel) no es constitutivo de un hecho delictivo. [Les violences sexuelles, Pr. M. Le Gueut – Develay, CHU de Rennes, Service de Médecine Légale].

En 2003, la asociación Natitude envió a los parlamentarios un manifiesto para la despenalización explícita del desnudo. Algunas semanas después, un diputado sometió la cuestión al ministro de Justicia.

Pregunta núm. 16460 de M. François Liberti (diputado Com. et Rép.-Herault)

Ministerio interpelado: justicia; ministerio asignado: justicia.

Pregunta publicada en el Diario Oficial el 14/04/2003; página 2861. Respuesta publicada en el Diario Oficial el 30/06/2003, página 5244. Rúbrica: derecho penal.

Cuerpo del análisis: atentados a la persona humana. Análisis: exhibición sexual.

Texto de la pregunta:

M. François Liberti, a la atención del Sr. Ministro de Justicia, sobre la necesidad de despenalizar los actos explícitos de desnudo.

La ley francesa reprime según los términos del artículo 222-32 del código penal “la exhibición sexual impuesta a otro”.

La calificación de “exhibición sexual” supone la concurrencia de tres elementos:

  • El acto material de exhibición sexual por sí mismo,
  • El hecho que haya sido cometido en público (en un lugar público o en un lugar privado pero a la vista de otros),
  • Y la consciencia de ofender voluntariamente o por negligencia la moral pública.

Lo que no corresponde en absoluto a la actividad del naturismo.

La aplicación estricta de este artículo entraña ciertos efectos perniciosos. Es aplicado desigualmente en el conjunto del territorio francés, no se corresponde con la actual evolución de los hábitos y las mentalidades, y está atrasada con respecto a las legislaciones de los países vecinos.

Es por ello por lo que le propongo que el artículo 222-32 del código penal se concrete de manera que se ponga fin a este vacio legal (flou juridique).

Le pido que en el código penal se precise que en cualquier lugar que se preste a realizar actividades de aire libre, náuticas o de ocio, el simple desnudo no constituya una exhibición sexual.

Texto de la respuesta:

El ministro de Justicia, tiene el honor de dar a conocer a su señoría (honorable parlamentaire) que el delito de exhibición está previsto y castigado por el artículo 222-32 del código penal que entró en vigor el 1 de marzo de 1994, reemplazando el antiguo artículo 330, relativo al escándalo público. Conviene recordar a este respecto que la nueva tipificación es más restrictiva que para el delito de escándalo público, puesto que exige que el acto sea impuesto a la vista de otros por una parte y cometido en un lugar accesible a las miradas del público por otra. Si bien es cierto que el legislador no ha definido el atentado a la moral pública (pudeur), los tribunales (cours et tribunaux) aprecian los hechos concretos que le son sometidos y los principios generales (principes directeurs) que se desprenden de la jurisprudencia permitiendo asegurar, por una parte, la coherencia de las penas (cohérence de la répression) y, por otra parte, la indispensable seguridad jurídica.

En efecto, para caracterizar la infracción, debe demostrarse que la persona perseguida ha tenido la voluntad deliberada de provocar escándalo público o que su negligencia no le ha permitido ocultar a la vista de terceros el acto obsceno.

El hecho perseguido (acte incriminé) debe en efecto constituir un gesto o una actitud desviada a la vista de la moral pública (pudeur publique).

Por ello ha sido juzgado que la sola exhibición del desnudo en un entorno nudista no constituye por si misma una infracción si no está acompañada de algún gesto o actitud desviada.

Por lo demás, la circular de 14 de mayo de 1993, relativa a las disposiciones de la parte Legislativa del nuevo código penal, elaborada por la Dirección de asuntos criminales e indultos (direction des affaires criminelles et des grâces), precisa que la nueva redacción del tipo penal (rédaction de la nouvelle incrimination) ha sido formulada para descartar toda posibilidad de persecución a personas que practiquen el naturismo (se livrant au naturisme) en los lugares especialmente acondicionados a estos fines. Precisamente porque para ser punible, la exhibición debe ser realizada en un lugar accesible a las miradas del público y en el cual una persona que no consienta su visión pueda verlo, (une personne non consentante est susceptible de l’apercevoir) lo que no es el caso en un lugar donde se encuentran naturistas.

La modificación del contenido del tipo penal del delito de exhibición sexual en el sentido deseado por su señoría conduciría a una despenalización de la infracción en una proporción excesiva y llevaría a romper el frágil equilibrio entre el respeto de las libertades individuales y la prevención de los atentados al orden público.

El gobierno, por tanto, no tiene previsto proceder a una modificación del ámbito de este tipo penal (du champ de cette incrimination).

Es difícil delimitar la voluntad del legislador en un texto con tantas ambigüedades, incluso contradicciones.

 

El opuesto al naturismo deducirá que:

  • Ha sido juzgado que la sola exhibición del desnudo en un entorno nudista no constituye por sí mismo una infracción.
    Se concreta “en un entorno nudista”; por tanto, “la sola exhibición del desnudo” es sancionable en cualquier parte.
  • La circular de 14 de mayo de 1993 se redactó para descartar toda posibilidad de persecución a personas que practiquen el naturismo en los lugares especialmente acondicionados para estos fines.
  • Igualmente se puede deducir que en cualquier parte el naturismo es asimilable a una exhibición sexual y punible como tal.
  • Para ser sancionable, la exhibición debe ser realizada en un lugar accesible a las miradas del público y en el cual una persona que no consienta su visión pueda verlo. Esto significa que incluso en un lugar totalmente desierto, el delito de exhibición sexual se aplica a los naturistas porque es posible verlos.

El naturista deducirá que:

  • El nuevo tipo penal es más restrictivo que para el delito de escándalo público.
  • Para caracterizar la infracción, debe demostrarse que la persona perseguida ha tenido la voluntad deliberada de provocar escándalo público.
    Aquí, no se concreta si se trata de la simple desnudo o de la exhibición de un acto sexual en público, o de los dos, pero el resto de la frase nos lo puede aclarar por deducción lógica: “o que su negligencia no le ha permitido ocultar a la vista de terceros el acto obsceno. El hecho perseguido debe en efecto constituir un gesto o una actitud desviada a la vista de la moral pública”.
    Aquí se trata claramente de la exhibición de un “acto obsceno”, precisado de nuevo por “gesto o actitud desviada”. El concepto de “negligencia” entra en contradicción con el concepto de “voluntad manifiesta” (volonté déliberée) citado en la misma frase, por lo que los dos no pueden coexistir como condiciones para calificar a un mismo delito, a menos que el concepto de “voluntad manifiesta” no implique más que al desnudo. Es la única interpretación posible (envisageable) para la cual la frase citada puede ser coherente.
    Destaquemos que por los términos “gesto o actitud desviada”, el desnudo no es una condición necesaria para el delito.
    No es por tanto el desnudo, sino la existencia de una forma de actividad de carácter sexual lo que caracteriza los casos o la negligencia suficiente para constituir una infracción. El simple desnudo se diferencia por su pasividad, siendo punible solo cuando la voluntad de provocar es deliberada.
  • En ambos casos se precisa que la exhibición no se puede castigar “en un entorno nudista” y después “en un lugar donde se encuentran naturistas”, y no “en un lugar autorizado al naturismo”. Esto significa que la presencia de naturistas basta para convertir a un lugar en naturista tácitamente donde no se puede aplicar la infracción. Lo que confirma que el legislador solo tiene en cuenta el concepto de “voluntad deliberada de provocar” para que la simple desnudez se pueda castigar.
  • Desnudarse puede ser considerado como provocación por un no-naturista, y natural para un naturista.
    La ley no puede tener en cuenta a la vez el punto de vista del “ofensor” y del “ofendido” cuando estos divergen.
    Antiguamente (antes de la jurisprudencia de 1989) se tenía en cuenta el punto de vista del “ofendido”.
    Hoy, con la “voluntad deliberada” como condición de la infracción, se privilegia la buena fe del “ofensor”

¿Está protegida la buena fe del naturista?

Privilegiar la buena fe del naturista, y no la interpretación más o menos impregnada de prejuicios que podría hacer una persona que se sintiera ofendida, es un hecho positivo que no puede ser cuestionado en nuestros días.

Porque si la ley antes privilegiaba sistemáticamente el punto de vista del “ofendido”, éste podría obligar teóricamente a cualquier persona a ocultar su cara considerando el desnudo de la misma como una ofensa a su moral, alegando (en disant à juste titre) que la boca es un órgano sexual, dado que la ley no especifica lo que debe entenderse por “moral pública” (pudeur publique).

Intentemos aclarar el mensaje que el legislador quiere transmitirnos (veut nous faire passer):

Dando prioridad a nuestra voluntad de no provocar, estamos autorizados a desnudarnos con un mínimo de bienestar (savoir vivre), pero mientras la mayoría de las personas no aprueben la despenalización explícita del desnudo, ¡no es cuestión de cambiar la ley!

¿Pero los franceses son todavía tan hostiles al desnudo?

Los recientes ejemplos de exhibición del desnudo con voluntad deliberada de provocar muestran que no.

Un energúmeno se pasea desnudo gritando con un altavoz. Existe una voluntad manifiesta de provocar. Por tanto existe teóricamente un delito de exhibición sexual. Sin embargo, en realidad (dans les faits) nunca hay persecución. Comprobamos que la ley está en desacuerdo (la loi est en décalage) con las mentalidades…

Tomemos el caso de un individuo que atraviesa desnudo un campo de fútbol durante un partido. ¿No se sentiría más bien ridículo si nadie fuera a apresarlo (ceinturer), y esta propensión a la provocación se detendría por sí misma?

¿Es exacta la respuesta del ministro?

“Por ello ha sido juzgado que la sola exhibición del desnudo en un entorno nudista no constituye por si misma una infracción si no está acompañada de algún gesto o actitud desviada.”

Esto no es exacto. El artículo 222-32 tomado tal cual, permite la confusión entre “desnudo” y “acto obsceno” en público; el legislador precisa que este artículo no se aplica en un entorno naturista; por tanto, los actos obscenos a la vista del público están permitidos en teoría. Como toda represión (en un entorno naturista, N. de T.) podría ser interpretada como un abuso de poder, un delincuente sexual (que seguramente permanece en el campo de visión) (qui en reste bien sûr au domaine du visuel) en un entorno naturista tiene todo el derecho de jugar con esta derogación de la ley, y podría incluso reincidir con total impunidad. Además, numerosos extranjeros se lamentaban del hecho de que es imposible plantar cara contra un delincuente sexual (dentro de nuestro campo de visión) en un entorno naturista, particularmente en ciertas playas (testimonios del programa “El derecho a saber” del 7-11-2003, en TF1), y no desean volver a pasar sus vacaciones naturistas en Francia.

¿Debemos exigir la estricta aplicación del artículo 222-32 en entornos naturistas, por nuestra seguridad y la de nuestros niños?

Por ello es necesario excluir de forma explícita el desnudo del campo de aplicación de la ley sobre el delito de exhibición sexual.

Esta revisión de la ley es más necesaria que una circular ministerial que no tiene fuerza de ley, ni genera jurisprudencia, que puede ser tenida o no en cuenta por un magistrado, y más si la consideramos interpretada en sentido estricto (prise stricto sensu), porque todavía existe a día de hoy un vacío legal.

¿Serán incluidos los naturistas en el fichero de delincuentes sexuales?

Llamemos más particularmente la atención de nuestros candidatos electos sobre el proyecto de creación de un fichero de delincuentes sexuales. No se duda aquí del buen fundamento de esta medida por la necesidad primordial de buscar a los criminales sexuales, sino señalar que el mantenimiento del desnudo como un delito de exhibición sexual podría conllevar el fichado de simples naturistas como delincuentes sexuales, lo que sería paradójico, puesto que los naturistas son los únicos que no encuentran connotación sexual al desnudo.

Conclusión:

Mantener al desnudo entre los delitos de exhibición sexual es una aberración que puede conducir a injusticias, incluso a prejuicios particularmente en el entorno naturista, y que influencia a las mentes en el sentido de un agravamiento del puritanismo reinante en nuestra sociedad.

Continuar reprimiendo el desnudo porque podría ofuscar a algunos, es dar argumentos para justificar la obscenidad.

Eso es tolerar la intolerancia …

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