Los espacios naturistas: modelo alemán y excepción francesa, tercera parte.

Continuamos con la publicación diaria de una parte del artículo publicado originalmente en francés en la Revue Géographique de l’Est. Aquí va el siguiente apartado.

Los espacios naturistas: modelo alemán y excepción francesa, segunda parte.

II. El nudismo en los espacios públicos naturales: normalización (banalisation) en Alemania, confinamiento en Francia.

En los centros naturistas, y en las piscinas a determinadas horas, el desnudo en común está encerrado y reglado (enclose et de règle), lo que podría hacer creer en la existencia de una estanqueidad con el resto del mundo, el de la desnudez prohibida que los naturistas califican de “textil”. Ahora bien, existen, de manera singularmente potente y característica en el modelo alemán, un nudismo “extra muros”, en espacios públicos al aire libre, y por tanto accesible a la presencia y a las miradas de personas ajenas (d’autrui)

A. El nudismo tranquilo en los espacios naturales de las ciudades, singularidad del modelo alemán.

En su tesis de historia del nudismo alemán, M. Cluet (1999) cuenta que pasando por Berlín en 1930, Giradoux señalaba con extrañeza la invasión de los lagos y parques por jóvenes desvestidos. Esta práctica social bien particular, que todavía deja a numerosos extranjeros patidifusos (médusés), explica el título de una obra sobre la Alemania de entre guerras: En el país de los hombres desnudos (L. C. Royer, 1929). Tal como lo muestra la película de Robert Salis (1998), el hecho es que en la mayor parte de las grandes ciudades alemanas, de Berlín a Munich pasando por Frankfurt, se nota que en verano (on note à la belle saison) y en particular a la hora de la pausa para la comida (pause-déjeuner) o por la tarde, la presencia de nudistas bronceándose en las zonas verdes o en las orillas de los lagos y cursos de agua. Hemos podidos constatar por nosotros mismos esta práctica en el Tiegarten de Berlín, bosque situado en el dentro de la ciudad, y en numerosos lugares de Munich en julio de 2006. En este último caso, los nudistas se reunían sea en un sector de la Englischer Garten, sea sobre los bancos de guijarros de las orillas del Isar, al lado del corazón histórico de la ciudad y a la vista de los paseantes que seguían por los puentes o los muelles (foto 1). Como hecho significativo de la normalidad del desnudo, los nudistas se encontraban entre numerosas personas vestidas con bañador, sin que hubiera gestos de aprobación (sans qu’il n’y ait de regards appuyés) o burlas (propos moqueurs).

Es esta desnudez pública urbana, desacomplejada y tranquila, lo que nos parece el rasgo más original del modelo naturista alemán. Aunque sería más apropiado hablar de un modelo germánico en la medida en la que el mismo fenómeno se encuentra en Dinamarca, en Suecia, en Finlandia, en Holanda… En estos países, y bajo distintas fórmulas, el desnudo integral se permite en todo espacio “natural” en la medida en que la persona desnuda no molesta a los vecinos y paseantes como gestos fuera de lugar. El desnudo en público no está, por tanto, considerado como incongruente en los espacios “naturales” (parques, orillas de los ríos, lagos o mar). Si un nudista, con actitud no exhibicionista o provocativa, se encontrara en un lugar en el que la ausencia de ropa pareciera fuera de lugar, se arriesgaría a una simple llamada al orden combinada con la exhortación de ir a otra parte. Otro aspecto de la fuerte relación entre desnudo y “naturaleza” es el reconocimiento explicito o implícito de un derecho “natural” a la desnudez, formalmente reconocido desde 1996 por la legislación holandesa a petición de la federación naturista nacional.

Esta práctica del desnudo en público, separada de toda connotación sexual, es anterior incluso al desarrollo del movimiento naturista (König, 1990). Los baños desnudos colectivos en los lagos o en el mar eran una práctica habitual en el Imperio alemán, en lugares aislados para no caer bajo el peso de la ley. Este nudismo “invisible” estaba considerado con benevolencia o indiferencia, en particular en el norte protestante. Precisamente, una explicación del modelo germánico del desnudo en público es religioso. J. Viard (1990) subraya el pronunciado interés del mundo protestante por la naturaleza: en ausencia de un organismo que medie entre Dios y uno mismo (en l’absence de corps intermédiaire entre Dieu et lui), “el fiel no podrá verificar la gloria (del Creador) más que en esta creación que lo envuelve”. Esta unión del viejo caudal panteísta y de la religión reformada permite ver en el nudismo en un espacio natural una manifestación de acercamiento y de celebración de la obra divina, recordando también al mito del jardín del edén, referencia máxima del desnudo inocente, es decir, vivido sin vergüenza. La visión católica de la naturaleza está más impregnada de desconfianza y de voluntad de sometimiento (Pitte, 1999). Pero siendo mayoritario a nivel nacional, el protestantismo también ha podido impregnar las prácticas culturales de los católicos alemanes (Boyer, 1996); y esto tanto más dado que el desnudo en común está presente en los pueblos germánicos desde la Antigüedad (tradición de combatir desnudos). También es difícil diferenciar la respectiva participación de la etnicidad y la religión en el arraigo del nudismo alemán.

B. El nudismo excede (déborde) muy ampliamente de las playas homologadas F.K.K.

Situado íntegramente en regiones protestantes, el litoral alemán muestra un desarrollo del nudismo playero (nudisme balnéaire) típico de Europa del norte, tanto en los viejos como en los nuevos Länder. El nudismo es practicado igualmente por una mayoría de veraneantes en ciertas zonas, en particular en las islas (desde las islas Frisias hasta Rügen). Así, en la isla de Sylt, situada en la frontera con Dinamarca, el 70 % de sus 300.000 turistas practicarían el nudismo (Wedemeyer, 2001). Es cierto que en esta isla poco urbanizada que ofrece playas y dunas ininterrumpidamente durante 40 km, la separación y el carácter “natural” de la costa ayudan al despliegue de la práctica nudista. Ésta práctica se atestigua desde el año 1850, por recomendación médica para curar las enfermedades de la piel; sus habitantes también habían tomado la costumbre de bañarse desnudos, y fueron sustituidos al final del siglo XIX por artistas de veraneo y después por veraneantes. Esto confirma (C’est dire) la antigüedad del nudismo playero y la variedad de las personas implicadas. Por otra parte, la normalización de esta práctica para la opinión pública (pour l’opinion) se revela en dos sondeos de los años 1980, según los cuales el 68 % de los alemanes aprueban o toleran el baño sin bañador (página web de la federación quebequesa de naturismo).

La normalización social del nudismo playero se expresa en los espacios por la visibilidad y la institucionalización de las playas nudistas. Las playas homologadas FKK figuran como tales en los mapas topográficos o en el Bild Atlas, en folletos y planos de las oficinas de turismo, se señalizan al público por medio de paneles, y las paradas de autobús ¡incluso tienen la denominación FKK-Strand! Estas playas nudistas también están equipadas como las otras: las playa FKK de List, en el norte de Sylt, dispone de baños, duchas, mesas de picnic, y los famosos asientos numerados (fauteuils en corbeille numérotés) (foto 2). Se proponen actividades deportivas al desnudo, como el voleibol, y frecuentemente (et à heures régulières) cursos de gimnasia. Aunque estas playas FKK no se encuentran en el corazón de los centros balnearios, muchos no están demasiado alejados. En Travemünde, la playa FKK, famosa antes de 1989 por estar a tiro de fusil y de prismáticos de los soldados germano – orientales, se sitúa a una decena de minutos a pie del bullicio (centre animé); comparte su puesto de vigilancia con la vecina playa “textil”.

Foto 2: la playa nudista oficial (F.K.K.) de List, en el norte de la isla de Sylt (Schleswig – Holstein). Agosto de 2004.

Sylt

Aunque globalmente la desnudez es respetada en estas playas oficiales, igualmente existe en otras playas. Puede tratarse de playas situadas a continuación de las playas F.K.K.: más allá del cartel F.K.K. Ende se observa una mezcla entre los nudistas y los “textiles”, lo que muestra un fenómeno de difusión. Así, en Westerland (Sylt), la playa número 55 que está comprendida entre dos playas F.K.K. está muy mayoritariamente ocupada por los nudistas, que no se preocupan demasiado de los límites oficiales. O bien, se trata de playas aisladas, alejadas de cualquier zona urbana, en la que el nudismo se practica de forma salvaje por un público diseminado sobre kilómetros de costa virgen de construcciones. Se puede citar el ejemplo de una gran playa situada al este de Rostock. Un vasto sector configurado (investi) por los nudistas se extiende sobre más de 5 km entre las paradas de Markgrafenheide y Graal-Müritz y se une (s’adosse) a una zona natural pantanosa protegida (Naturschutzgebiet); la situación marginal responde a la búsqueda del ser uno mismo (l’entre-soi) nudista, lejos de las playas textiles abarrotadas de paradas, en un marco que corresponde a una mirada de “naturaleza salvaje”. Un último índice de la integración del nudismo playero es su presencia en prácticamente toda la fachada litoral alemana, hasta en los sectores más reputados o de alto copete (islas de Rügen y de Sylt) lo que marca una diferencia con el litoral francés (fig. 1).

C. En Francia, nudismo en espacios públicos limitado a playas aisladas.

Mientras las primeras autorizaciones para la práctica del nudismo en las playas se remontan a los años 20 en Alemania, hay que esperar hasta 1956 en Montalivet y a los años 70-80 para la mayor parte del resto de playas nudistas francesas. Es decir, en Francia el desnudo ha sido encerrado en primer lugar en los centros (Centro Helio-Marino de Montalivet, 1950) a causa de la incompatibilidad con la ley y las mentalidades, antes de conquistar (investir) algunos trozos bien delimitados y generalmente aislados del espacio playero. Por decreto municipal, la práctica del nudismo allí está autorizada o tolerada, lo que constituye una excepción al artículo 330 del código penal de 1994, que ha visto sustituida la noción de “exhibición de los órganos sexuales impuesto a la vista del prójimo” por la de “escándalo público” (outrage public à la pudeur). Es significativo que en Francia, el nudismo salvaje en espacios naturales cae bajo el peso de la ley, y es punible bajo penas que llegan hasta a un año de prisión, mientras que en Alemania son las actitudes restrictivas con respecto al nudismo las que son condenadas: la jurisprudencia liberal de los años 20, que denegaba a los demandantes que se ofendían por un desnudo pesprovisto de connotaciones sexuales, ¡ha sido invocada por algunos tribunales bajo el régimen nazi, contra la legislación represiva de 1933! Esto muestra (C’est dire) la diferencia de mentalidad, y la actitud de la sociedad con respecto al desnudo en público entre los dos países.

De hecho, en Francia, el nudismo salvaje se práctica en playas protegidas de las miradas ajenas por su lejano o difícil acceso, y su ausencia de señalización a excepción de publicaciones confidenciales o páginas web especializadas. Entre una tolerancia de hecho y una represión por las fuerzas de la gendarmería y de policía, las realidades locales (les situations locales) varían de un municipio a otro, pero globalmente, el nudismo salvaje está peor visto (est plus mal considerée) en los litorales de turismo antiguo y acomodado (Costa Azul, Costa Florida (Côte Fleurie) (Jaurand y de Luze, 2004). Si el nudismo, autorizado o salvaje, es practicado igualmente sobre playas “verdes” (en la orilla de lagos o cursos de agua), está prohibido y rarísimo en los espacios verdes urbanos, lo que distingue a Francia del modelo germánico. En Ile-de-France, solo los sectores aislados de los bosques (Vincennes, Verrières) y las orillas del Marne acogen ocasionalmente a algunos nudistas, muy poco numerosos y mayoritariamente gays, expuestos al riesgo permanente de ser denunciados (verbalisation). Es cierto que para las autoridades, el desnudo público en las ciudades apenas está en el orden del día, como testimonia el decreto del ayuntamiento parisino prohibiendo los senos desnudos en París – Playa el verano de 2006…

Los espacios naturistas: modelo alemán y excepción francesa, final.

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