De cual debe ser el camino a seguir si queremos que el nudismo sea aceptado socialmente…

¡Pues eso quisiera saber yo! Me gustaría tener una solución mágica para esta aseveración… pero no la tengo.

Y sin embargo, es necesario un cambio social importante para que hechos como los que relata la Mamá nudista y que yo viví en directo no ocurran; para que seamos capaces de convivir pacíficamente, sin que nadie tenga necesidad de huir, ni nadie tenga que sentirse mal por el hecho de no llevar ropa (aunque ella no lo comenta, en la otra poza nos quitamos todos la ropa, y dos mujeres que estaban tomando el sol se fueron sigilosamente, como si fuéramos animales peligrosos…).

Hubo un momento, hacia el año 2004, en que parecía que el cambio social estaba al alcance de la mano: como comenta Juanjo en su blog Infonaturismo, fue un año plagado de actividades naturistas, la más relevante el crucero naturista por aguas del Mediterráneo… y sin embargo,

(…) el crucero hizo su recorrido, volvió y se terminó, y con él parece que se marchitaron todas las ideas, iniciativas (…)

Muchas han sido las cosas que se han dejado de hacer estos años y no se han repetido, (…) el Crucero Nudista por el Mediterráneo; algunas de las pruebas deportivas nudistas que se celebraban (…). La idea de la discoteca pasó tan rápido como una tarde de domingo que se nos escapa de las manos sin apenas percibirlo (…) también son varias las asociaciones naturistas nudistas que han cerrado sus puertas estos años (…)

2004-00

Anuncio del primer (y último) crucero naturista. Fuente: infonudismo

Y es que, en aquellos tiempos, pensábamos que sólo había un camino posible, y que éste siempre era hacia adelante; sin embargo, sufrimos en la actualidad una importante regresión; ¿motivos? Varios, y entre otros:

  • Teléfono móvil: mi hermana me comentó ya hace bastantes años que ella ya no utilizaba las duchas del instituto donde trabaja dado que tiene el gran temor de que la fotografíen desnuda, y sobre todo, que lo difundan. Ahora sabemos que cualquiera tiene la posibilidad de difundir fotografías nuestras desnudos, y por tanto, muchos ya no nos sentimos seguros ni siquiera en esas calitas recónditas cada vez más llenas de gente con bañador, y sobre todo, con móviles. Y, como efecto colateral, ya muchos no nos permitimos siquiera las fotos entre amigos más que si son de espaldas… porque ni siquiera nos fiamos de los amigos.
  • Redes sociales: las redes sociales predominantes responden a la moral de su país de origen, y por tanto permiten la violencia explícita, pero no la normalidad del desnudo; y todos, de alguna manera, acabamos aceptando que eso es lo normal y correcto.
  • Televisión: este medio de comunicación es una industria, y esa industria surte a la gran mayoría de cadenas de contenidos que responden al sistema moral del país que cubre el 90 % de las producciones; hay cadenas como Disney Channel, de consumo masivo entre los niños de nuestro país, que transmiten de forma muy directa la moralidad y las formas de comportamiento del otro lado del Atlántico; no es por casualidad que tradiciones tan ajenas a nosotros como el Halloween o las graduaciones de los institutos ahora sean lo más normal, introduciendo de paso  nuevos hábitos comerciales, como el black friday… y también la nudofobia.

Aunque en realidad, todo se resume en una sola palabra: miedo.

Seguimos teniendo un miedo visceral, salvo honrosas excepciones, a que descubran que somos nudistas: me juego el puesto de trabajo, en mi pueblo eso no lo aceptarían, sería la comidilla de toda la gente… Todo eso es humanamente comprensible; yo mismo he pasado por esa época, e incluso en estos momentos tengo temor (aunque cada vez menor) de que determinadas personas conozcan mi pasión: por ejemplo, algunos familiares.

Pero si por miedo, oculto mi nudismo, tampoco intervengo cuando alguien en mi presencia dice que en la playa nudista sólo hay maricones, o que se va a tener sexo en grupo, o…  Mi miedo, en cierta forma, me hace cómplice de la mala imagen del nudismo. La invisibilidad del nudismo conlleva el pensamiento social de que, si la gente lo oculta, es porque algo huele mal…

Sin embargo, ese mismo temor sentían los homosexuales y, sin embargo, han conseguido el cambio social necesario para que ya nadie se avergüence y lo oculte; y eso se ha conseguido gracias a que han conseguido dar la vuelta, en muy poco tiempo, a una opinión social que hasta hace muy poco era tremendamente desfavorable (y que lo sigue siendo en muchos países, por ejemplo, Rusia). ¿Cómo lo han hecho?

Sánchez Silva Revista Zero El Eurociudadano nudista

Este Teniente Coronel sufrió el ostracismo y tuvo que pedir el pase a la reserva. Como el mismo dijo, “Lo justo parece la discreción, pero eso nos lleva a renunciar a nuestros derechos, a sufrir en silencio, a seguir enclaustrados”- Fuente: blogmensgo

Pues este artículo publicado en el madrileño diario El País puede dar una pista de como las minorías pueden convencer a las mayorías para lograr un cambio social. A continuación, la explicación.

¿Es posible que haya alguna relación entre la aprobación del matrimonio homosexual en España y la adopción de palabras como postureo o viejuno por gran parte de la población? En ambos casos, se tuvo que alcanzar una masa crítica suficiente, un número mínimo de personas comprometidas que impulsaran su criterio minoritario hasta un punto de inflexión en el que se aceptara por la mayoría. Eso es, al menos, lo que opinan algunos estudiosos del fenómeno, convencidos de que existe ese umbral de masa crítica que separa el éxito del fracaso en el cambio social.

Un nuevo estudio publicado en la revista Science se atreve incluso a cuantificar el tamaño de este grupo en torno al 25%. Por debajo de ese umbral, ese comportamiento, costumbre o criterio moral seguirá siendo minoritario. Pero si se consigue implicar a un cuarto de la población (de un país, de los empleados de una empresa, de los vecinos de una urbanización), el cambio calará rápidamente hasta convencer a la mayoría. Eso es lo que aseguran los autores de este estudio, de las universidades de Pensilvania y Londres, a partir de una interesante serie de experimentos. ¿Cómo se consigue? Sabemos que es casi imposible hacer cambiar de opinión a una persona, pero en cambio hemos asistido a importantes vuelcos sociales que, por ejemplo, convierten a un país de tradición católica como España en uno de los más tolerantes con las minorías sexuales.

Durante los últimos 50 años, los científicos sociales han especulado que el cambio social puede provenir de los esfuerzos de grupos pequeños de activistas comprometidos que abogan por el cambio hacia nuevas normas sociales. Lo difícil es cuantificar este esfuerzo o el tamaño relativo de los activistas con respecto al grupo total, que oscilaba desde el 51% de la teoría económica estándar hasta otros estudios recientes que lo rebajaban al 10%. Matemáticos y físicos han pasado décadas construyendo teorías que intentan predecir dónde podría estar ese punto de inflexión y si existe realmente.

“La dificultad de probar este tipo de teoría es que la historia solo ocurre una vez”, explica Damon Centola, líder del estudio. “Si un grupo de activistas fracasa, es difícil saber si habrían tenido éxito de haber sido unos cuantos más. Del mismo modo, si un grupo de activistas triunfa, es difícil saber si habrían fallado si algo hubiera sido diferente”, afirma Centola, de la Universidad de Pensilvania. Para resolver este enigma diseñaron una serie de experimentos con los que medir cómo pequeñas diferencias en el tamaño del grupo de activistas pueden determinar el éxito o fracaso.

El equipo de Centola, que lleva trabajando diez años en el diseño de estos experimentos, construyó diez comunidades distintas en las que intervenir como cocineros añadiendo factores que dinamicen la propagación del cambio social como quien trata de dar sabor a un guiso con más especias. En cada una de estas diez comunidades, que congregaban online a cientos de personas, la proporción de activistas comprometidos con el cambio de uso social era distinta. Les hicieron interactuar de tal manera que establecieran sus propias normas sociales —coincidir al elegir un nombre— y luego les incentivaban para que mantuvieran ese criterio.

Más tarde introducían en el grupo a los revolucionarios, miembros empeñados en cambiar de criterio. Los demás, como estaba previsto, se resisten. Cuando introducían a un 17% de activistas por el cambio, no lo conseguían. Con un 19%, tampoco. Un 21%, y nada. “Luego, aumentamos el grupo de activistas al 25%. ¡Éxito al instante!”, festeja Centola. “Hubo un efecto rápido y drástico en el comportamiento del resto de la comunidad”, asegura este experto en dinámicas de grupo. Replicaron el experimento varias veces más y dieron con los mismos efectos: los grupos de activistas que sumaban el 25% o más lograron cambiar las normas sociales en sus comunidades.

“Los puntos de inflexión realmente existen”, concluye Centola, que publica este mes un libro sobre esta materia (Cómo se propaga el comportamiento). “Y si conocemos las propiedades de un sistema social, entonces podemos identificar dónde estará el punto de inflexión para el cambio social”, resume. De lo más interesante de sus conclusiones es que a veces los activistas están a una sola persona de llegar al punto de inflexión, de precipitar el vuelco, sin saberlo: “Un movimiento que parece estar fracasando puede estar justo en la antesala del éxito”.

La clave para la dinámica del punto de inflexión es la red social, según el planteamiento de Centola. “A medida que las poblaciones se conectan entre ellas cada vez más, se vuelven cada vez más vulnerables a la dinámica del punto de inflexión”, afirma. Y esta sería la razón por la que esta trabajo ayuda explicar, como dice el investigador, movimientos como el #MeToo, el BlackLivesMatter y los indignados españoles. “Pero también hay un lado oscuro”, dice Centola, en referencia al uso que hacen de estos mecanismos gobiernos como el de China, con su ejército de cibertroles que inundan foros y redes sociales para ahogar a la disidencia, y que también explicaría la difusión masiva de bots en redes sociales durante las elecciones.

La realidad social es más compleja

“Seguramente hay umbrales en los que las cosas se aceleran, pero por lo general hay intervenciones externas, como iniciativas de los gobiernos, que son más influyentes”, afirma el sociólogo de la Universidad de Salamanca Kerman Calvo. Desde su punto de vista, la teoría del punto de inflexión que se dispara únicamente gracias a las intervenciones de los activistas dentro del grupo funcionaría tan solo en entornos reales en los que no se dé una variable exógena, como una ley, que “cortocircuita” este desarrollo natural. Por ejemplo, prácticas medioambientales, hábitos sociales o costumbres cívicas, sugiere Calvo, que acaba de publicar un libro que analiza la evolución del movimiento LGTB en España desde la clandestinidad hasta el éxito del matrimonio igualitario.

Sobre el papel, esa evolución del movimiento gay español sería un caso interesante para estudiar con los planteamientos de Centola: un grupo de activistas muy comprometidos que van convenciendo poco a poco a los ciudadanos hasta llegar al momento en que se alcanza la masa crítica del 25% y se da un vuelco social. “No hay que olvidar el desarrollo desde arriba, un impulso que recibe en tres o cuatro momentos, también con la intervención de personajes mediáticos”, añade Calvo, en referencia a esos factores decisivos ajenos al trabajo de los activistas.

Unos factores que pueden jugar a favor o en contra, con la aprobación de una norma que tumbara las esperanzas de un colectivo y desactivara a la militancia, por ejemplo. “En casos en los que a la gente le da un poco igual, no se da tanto un proceso gradual de transformación sino que la sociedad se sube al carro después de que los gobiernos han tomado una decisión que de pronto ven como razonable”, explica el sociólogo. También hay casos en los que un evento muy concreto sirve para activar conciencias, como el asesinato de Ana Orantes en el ámbito de la violencia machista, aunque sea algo que ya vinieran denunciando las activistas desde hace años.

Los casos más naturales en los que se puede observar este crecimiento espontáneo de las minorías hasta la masa crítica son cuestiones lingüísticas, en las que palabras o modismos logran hacerse populares sustituyendo a otras a través de la interacción y a pesar de una oposición inicial. “Esa interacción continuada y repetida se podría rastrear también, por ejemplo, en el caso de la adopción homosexual. Hay estudios que demuestran que el cambio de percepción a favor se produce sobre todo por entrar en contacto con estas familias”, propone Calvo.

Colorario: el cambio social implica aceptación de comportamientos minoritarios no perjudiciales ni obligatorios para nadie.

Enlace al artículo en El País: Así es como las minorías convencen a las mayorías para lograr un cambio social.

 

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14 respuestas a De cual debe ser el camino a seguir si queremos que el nudismo sea aceptado socialmente…

  1. Una reflexión muy interesante. Ahora, falta aplicarlo, el movimiento se demuestra andando dicen ¿no? Lo intentaremos, aunque este camino promete ser complicado. Me encanta como escribes.

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    • Gracias, mamá nudista. Fíjate, nos conocemos bien y no te llamo por tu nombre… por si te puede suponer algún problema. Pero es que el precio a pagar por las personas individualmente consideradas puede ser demasiado alto, y ser mártires por nuestra causa tampoco merece la pena…

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  2. sernudistaenmadrid dijo:

    ¡¡Buenísima entrada!!
    La comunidad gay, tenia muchos intereses, abogados y personas dedicadas exclusivamente a emitir una propaganda favorable para que cambiara la opinión que se tenia sobre ellos, lo hicieron genial y en poquísimo tiempo consiguieron que la gran mayoría no nos cuestionemos absolutamente nada sobre su situación.
    Me encantaría que los nudistas de todo el mundo, contáramos con un motor común que llevara a que nuestra comunidad se normalizada.
    Como dice mamá nudista “el movimiento se demuestra andando”

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    • El tema es… ¿cómo consiguieron esa legión de personas dedicadas a emitir esa propaganda favorable?
      Por Facebook circula un video de un desgraciado que graba un video de los nudistas de la playa de Cantarriján, y se oye a la mujer preguntar a voz en grito: ¿dónde se esconden las morcillas? Ese video de algún modo se ha vuelto viral y… ¿generará críticas al autor, o aplausos? ¿Es propaganda favorable o en contra?

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      • sernudistaenmadrid dijo:

        Empezando por tu última pregunta, esa propaganda es favorable si lo interpretamos los nudistas que nos hace mucho daño, pero seguro que hay millones de personase no nudistas, que les parece un vídeo de lo más ingenioso, no se cuestionan lo ofensivo que es…
        Respecto a como conseguir que todos nos unamos, lo primero que hay que hacer es “salir del armario” mientras en alguno de nuestros entornos (familiar, amistad, laboral, vecinal….) prefiramos mantener oculto que somos nudistas, es imposible que crezcamos como colectivo y cambie la percepción sobre nosotros, ya que somos nosotros mismos los que nos ocultamos.

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  3. Evaristo dijo:

    Yo en mi casa tengo azotea y me apetece mucho poder tomar el sol o simplemente estar desnudo en ella.Esta azotea es visible desde otras casas y azoteas vecinas.Normalmente en estas azoteas cercanas no hay nadie.Solo las utilizan para tender la ropa y poco más.La mayor parte del tiempo no hay nadie.Durante un tiempo yo me tomé la libertad de estar desnudo en mi azotea, aún a riesgo de que me pudieran ver mis vecinos,Pues claro,un día pasó lo que tenía que pasar,Me vieron un grupo de chavales de unos 10 o 12 años que estaban en una de estas azoteas vecinas.Formaron toda una escandalera y se burlaron de mí.Yo me marché de mi azotea intimidado y hasta avergonzado,temiendo las posibles repercusiones negativas en el vecindario si se corría la voz..La cosa no pasó a más.Pero es un ejemplo a lo que nos exponemos si queremos hacer visible nuestra condición de nudista. Ni que decir tiene que nunca más volví a practicar nudismo en mi azotea..No quise tentar más a la suerte.Todos sabemos lo que puede pasar si una opinión negativa sobre alguien ,fundada o no ,se extiende como la pólvora.Estas experiencias no ayudan a armarse de valor y defender una filosofía de vida inocua para los demás .pero que sin embargo es percibida como algo ofensivo..Está claro que se necesita masa crítica para dejar de sentir miedo por nuestra condición de nudista. Pero ¿quienes les ponemos el cascabel al gato?

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    • Los cambios sociales son el resultados de múltiples decisiones individuales… pero claro, ¿y si nosotros mismos somos el obstáculo? Cuando dices “me marché de mi azotea intimidado y hasta avergonzado” has descrito la reacción más normal entre nosotros; pero ¿porqué reaccionamos así? ¿No debíamos mostrar más bien tranquilidad, orgullo de ser uno mismo, tristeza por los que no han descubierto todavía lo maravilloso del desnudo? También los besos de homosexuales, o simplemente ir cogidos de la mano en las calles, generaban risas, e incluso agresiones. Ahora todavía sucede, pero en estos casos, incluso, la pareja se revuelve y se enfrenta contra la persona que, ahora mismo, tiene un pensamiento retrógrado incompatible con el pensamiento mayoritario socialmente.

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  4. sernudistaenmadrid dijo:

    Empezando por tu última pregunta, esa propaganda es favorable si lo interpretamos los nudistas que nos hace mucho daño, pero seguro que hay millones de personase no nudistas, que les parece un vídeo de lo más ingenioso, no se cuestionan lo ofensivo que es…
    Respecto a como conseguir que todos nos unamos, lo primero que hay que hacer es “salir del armario” mientras en alguno de nuestros entornos (familiar, amistad, laboral, vecinal….) prefiramos mantener oculto que somos nudistas, es imposible que crezcamos como colectivo y cambie la percepción sobre nosotros, ya que somos nosotros mismos los que nos ocultamos.

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    • No sabes la cantidad de gente que tras mi “salida del armario” he sabido que también es nudista. Pero como he comentado anteriormente, es el resultado de decisiones individuales en las que pesan muchas cosas, incluso algunas de las que no somos conscientes. A veces, el mero hecho de poder participar en actividades de asociaciones, y poder juntarte con gente con las mismas inquietudes, puede ayudar a dar este paso.

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  5. Puma dijo:

    Buenos dias, siempre es un placer leerte y aunque no participo mucho en los comentarios, hay entradas que despierten la fiera que hay dentro mio y aquí estoy, mamporreando el teclado de mi ordenador.
    LA pregunta que plantes es muy compleja y acepta infinidad de respuestas, para hacer una similitud con el Fútbol, es lo mismo que preguntar, que jugadores deben ir a la selección y cual debería ser la alineación, se pueden dar 47.000.000 de respuestas una por cada habitante, y lo mismo pasaría si preguntas que estrategia se debe seguir para convencer a los demás de que somos nudistas, cada uno tenemos nuestra propia vision y nuestras propias experiencias.
    Pero me gustaría dejar una reflexión y una contra pregunta.
    En muchas ocasiones y situaciones cotidianas hablamos de “Nuestro Espacio” hablamos y oímos de que invaden mi espacio ya que todos tenemos una percepción propia de nuestras necesidades y a veces coincidimos en esas necesidades pero tenemos intereses contrapuestos, por ejemplo si vamos a Menorca, lo que la mayoría de los mortales queremos es encontrar una cala perdida con poca gente agua cristalina, arena blanca y poder disfrutar un día de playa espectacular.
    El problema surge con nuestros intereses, a mi me gustaría estar en esa playa desnudo y a mi vecino le gusta estar con bañador, automáticamente si nos encontramos los dos, nos sentimos invadidos , pero quien invade a quien.
    Y a partir de aquí mi contrapregunta seria, “Para que quiero convencer a Nadie de mis intereses?” No seria mas inteligente Tener 2 playas paradisiacas? No podríamos hacer como el resto de nudistas de EUROPA (que nos quintuplican en numero de asociados)y tener nuestras actividades y nuestros centros de encuentro, nuestras playas y nuestros derechos sin polémicas ni juicios ni leyes absurdas de los ayuntamientos que se promulgan cada mes de Junio al comenzar el verano?
    Y es que en España NO tenemos definido que nudismo queremos, somos tan pocos pero tan egoistas que lo queremos todo y al mismo tiempo tenemos tanto miedo de ser nosotros mismos que nos da miedo hasta tener miedo.
    Un saludo
    Puma

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    • ¡Hola, Puma! Gracias por tu primer comentario en este blog.
      Cierto; tenemos que reflexionar sobre el camino a seguir; el problema está en el número de gente que estamos preocupados por este tema; de los que vemos asiduamente en las playas, ¿a cuantos les preocupa el reconocimiento social? Lo único que quieren es tomar el sol tranquilos, sin que nadie les moleste, y pasan de rollos como éste. Lo malo es que, cuando empieza la invasión textil de nuestros espacios, se mimetizan y se convierten en un textil más (es decir, no se quitan el bañador o se lo ponen porque se sienten incómodos) ¿porqué reaccionamos así? ¿no sería lo lógico que fueran los textiles los que se ajustaran a la tradición? En cierta forma, los textiles vienen a estas playas con un cierto aire de superioridad -¡a ver quien de estos desvergonzados me va a obligar a mí a quitarme la ropa! y, sin embargo, nosotros renunciamos casi enseguida a nuestras desnudez… ¿será que en cierta manera nos sentimos inferiores, y nos avergonzamos por ello?

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      • Evaristo dijo:

        En mi caso no es que me sienta inferior,es que no quiero molestar ni sentirme molestado.Cuando se produce alguna de las dos situaciones o ambas ya no puedes sentirte cómodo y optas por la opción que te hace estar menos incómodo .

        Le gusta a 1 persona

  6. Sergio Alfonso Ortega dijo:

    Una vez más un artículo excelente.
    Visibilizar una práctica que no es, desde luego, minoritaria. Más de dos millones de españoles hacen Nudismo en las playas. Hacen falta muchas cosas:
    – La organización en asociaciones realmente operativas y movilizadoras.
    – Apoyo legal y político: la Nudofobia en algunos ayuntamientos es ilegal.
    – El conocimiento en los medios de comunicación. Se sigue presentando actividades Nudistas como algo “especial” y fuera de la normalidad que debe tener.
    – El conocimiento social. Digamos lo que somos en nuestro entorno.Lo que hacemos no es nada ilegítimo ni vergonzoso.
    – Pedagogía y educación: fundamental enseñar valores, en la escuela, a nuestros pequeños; que sepan las ventajas de estar sin ropa en determinados lugares y momentos.
    – Movilización de los propios Nudistas. Desprendernos del bañador en una playa 100% textil. ¿Molestamos o hacemos daño a alguien? No.
    – Cambios de mentalidad en la sociedad. Difícil, pero no imposible. Pero eso debe partir de nosotros. Quienes no lo practican nos vean como ciudadanos de toda mentalidad y pensamiento que solo buscar ser felices en esta práctica.
    Gracias y saludos.

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  7. Pingback: Réquiem por el topless | El eurociudadano nudista

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