Spencer Tunick y el pecado original

Primera parte: El paraíso terrenal.

Estaban los dos, el hombre y la mujer, desnudos, pero no sentían vergüenza.

Adan y Eva - Cuatro - El Periódico - El Eurociudadano nudista

¿Se refería el libro del Génesis a estos individuos? – Fuente

El sábado 30 de marzo de 2019, a las 5 de la mañana, Spencer Tunick convocó una de sus famosas fotografías colectivas de personas desnudas junto a monumentos emblemáticos de una ciudad, que en este caso fue Valencia.

Y siendo la foto en mi ciudad, decidí asistir, como así lo decidieron 1299 personas más (con lo que el total de asistentes fue de 1300, según fuentes de Intramurs,  la asociación que promueve todas las artes contemporáneas que se realicen dentro del área de las antiguas murallas de Valencia). Sin embargo, parece que el número de personas inscritas era de 2100, por lo que faltaron a la cita 800 personas más.

A la hora indicada estaba a las puertas del convento del Carmen, lugar de encuentro. Tras la sorprendente separación de hombres y mujeres en claustros distintos (dado que en unos instantes todos estaríamos juntos y desnudos), pasamos a una espera un poco incomprensible de 2 horas… hasta que por fin nos dijeron que nos quitáramos toda la ropa (incluidos zapatos y calcetines) y nos dirigiéramos a las Torres de Serranos.

Es curioso como en unos segundos, una gran mayoría de perfectos desconocidos estábamos compartiendo un espacio público -las calles que conducen desde el Museo del Carmen hasta las Torres de Serranos- tal y como el libro del Génesis describe la vida en el paraíso terrenal… 1300 personas, con casi total paridad de hombres y mujeres (sólo unos 10 hombres no tenían pareja), que caminábamos relajados a pesar de que nuestros pasos descalzos sobre el pavimento eran acompañados por una fría temperatura acorde con la hora y época del año.

Por la prensa conocemos que Spencer Tunick planteó la perfomance como un homenaje a la mujer, y escogió cuatro escenarios distintos; en el primero, delante de las torres de Serranos, yo fui uno de los hombres desparejados, y en ese momento sentí una gran frustración porque además pensaba que era el único que lo estaba. Así que no pude sentir la presión del pie de ninguna mujer sobre mi pecho en la segunda posición de ese escenario. Sin embargo, en el segundo escenario varias mujeres quedaron desparejadas y pude compartir posiciones con una mujer de aproximadamente mi edad, Begoña, con la que a pesar de no conocernos previamente pasé unos momentos bastante desenfadados… nos fue difícil contener la risa en algunos instantes.

Spencer Tunick - Valencia Plaza - 8

Enfrente de las Torres de Serranos – Valencia Plaza

Spencer Tunick - Valencia Plaza - 37

Detrás de las Torres de Serranos – Valencia Plaza

Y los dos últimos escenarios fueron por separado para hombres y mujeres, nosotros al inicio de la calle Roteros, y ellas bajo un árbol milenario existente junto a las torres… en este último caso parece que la intención era mostrar a las mujeres como las raíces de la vida. El caso es que nada más acabar la foto masculina, corrimos todos hacia nuestro claustro para vestirnos, y no observé a ninguno de nosotros que prolongara su desnudez o que inmortalizara el momento haciendo alguna foto… en un instante todos estábamos vestidos.

Sin embargo, el ambiente en el grupo de las mujeres era mucho más entusiasta; su llegada fue acompañada con sus gritos de emoción y aplausos generalizados, y muchas de ellas, lejos de vestirse, prolongaron su desnudez y otras muchas inmortalizaron el momento tomándose fotografías individuales, por parejas, por grupos… algunas se colocaban espalda contra pecho, otras se abrazaban o se cogían por los hombros o cintura…

Spencer Tunick - Levante EMV - 35

Las chicas preparándose para su foto – Levante – EMV

Selfie con Spencer Tunick en Valencia - El Eurociudadano nudista

Esta es mi foto con Spencer… muy desnudo no estaba, no…

Spencer Tunick - Valencia Plaza - 48 - Selfie

Y el momento de la foto, inmortalizado por el diario digital Valencia Plaza

Segunda parte: el pecado original.

Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a la vista y excelente para lograr sabiduría, tomó de su fruto y comió; luego se lo dio a su marido, que estaba con ella, y él también comió.

Entonces se abrieron los ojos de los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Por eso se hicieron unos taparrabos, entretejiendo hojas de higuera.

Al oír el ruido de los pasos de Dios, que se paseaba por el jardín a la hora en que sopla la brisa, el hombre y su mujer se ocultaron de la vista de Dios entre los árboles del jardín.

Pero Dios llamó al hombre y le dijo: “¿Dónde estás?”.

Éste contestó: «Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí.»

Él replicó: “¿Y quién te dijo que estabas desnudo? ¿Acaso has comido del árbol que yo te prohibí?” (…)

Dios hizo al hombre y a su mujer unas túnicas de pieles y los vistió.

En los días siguientes, los comentarios se centraban en el frío intenso que padecimos todos los participantes, y en las fotos que se publicaron en los diversos medios de comunicación… enseguida recibí mensajes en las que me indicaban que había aparecido en dos fotos de un medio de comunicación, y a continuación la pregunta de si me importaba que se me reconociera. Pero yo era consciente de que en todo el acto iban a estar presentes los medios de comunicación, y lo que me sorprendió en realidad es que en las dos fotos estaba vestido… Y me pareció, por los comentarios que escuche a mi alrededor, tanto de participantes conocidos como desconocidos, que a todos nos daba un poco igual salir o no en los medios de comunicación… al fin y al cabo, era lo más normal del mundo.

Y de repente, se nos abrieron los ojos y nos dimos cuenta de que estábamos desnudos cuando se difundió por las redes un video en el que las mujeres volvían por la calle Roteros hacia el museo.

Las reacciones que produjo el video fueron casi todas en el mismo sentido: la repulsa por la difusión del mismo; morboso, de muy mal gusto y denunciable, dijo una mujer que no pudo asistir aunque quería hacerlo; mi amiga Carla, que si acudió al evento, comentó que algunos lo titulaban desencajonada en las Torres de Serranos… otro asistente, en esta ocasión hombre, invitaba a poner una queja ante los organizadores del evento para que se interpusiera una denuncia por los cauces habituales; añadía que no se trata de que nos vean desnudos: la imagen furtiva, robada mientras se está detrás de una ventana deja en mal lugar a la organización y debemos, por lo menos, expresar nuestro descontento.

Le pregunté a Carla en particular, que había salido en una foto publicada en el diario Levante-EMV, qué le había parecido el video, y me dijo

Pues fatal, lo han puesto hasta en el whatsapp del trabajo, imagínate… uno ha dicho que así el también corría, otro se ha informado y ha dicho que era para una foto del Tunick (no sé si se escribe así). 

La chica que conocí allí quería denunciarlo o llenarle la casa de huevazos. 

Y a mí me parece vergonzoso que lo hayan hecho, ayer mi suegro se lo mando a Elicio y a mí cuñado. A mí no se me ve mucho, pero imagínate que vergüenza si me ve mi suegro.

¿Habrán tenido las mismas reacciones las personas que aparecen en el siguiente vídeo? O más bien, ¿se habrán alegrado de aparecer en el mismo, y se lo habrán reenviado a sus amistades?

Tercera parte: el nuevo pecado original.

Los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet. Cam es el padre de Canaán. A partir de estos tres hijos de Noé, se pobló toda la tierra.

Noé se dedicó a la agricultura y fue el primero que plantó una viña. Pero cuando bebió vino, se embriagó y quedó desnudo en medio de su tienda.

Cam, el padre de Canaán, al ver a su padre desnudo, fue a contárselo a sus hermanos, que estaban afuera. Entonces Sem y Jafet tomaron un manto, se lo pusieron los dos sobre la espalda y, caminando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre. Como sus rostros miraban en sentido contrario, no vieron a su padre desnudo.

Cuando Noé despertó de su embriaguez y se enteró de lo que había hecho su hijo menor, dijo: «¡Maldito sea Canaán! El será para sus hermanos el último de los esclavos». Y agregó: «Bendito sea el Señor, Dios de Sem, y que Canaán sea su esclavo. Que Dios abra camino a Jafet, para que habite entre los campamentos de Sem; y que Canaán sea su esclavo».

El desnudo de Noé - Crónica de Nuremberg 1493- El Eurociudadano nudista

La desnudez de Noé – Crónicas de Nuremberg – Fuente

El escritor del Génesis -a estas alturas creo que pensar que las Escrituras provienen directamente de la escritura divina es una cuestión de fe- describe un proceso por el cual los seres humanos pasamos de estar desnudos a utilizar diversos ropajes para protegernos de los elementos. Además, describe claramente el proceso: en primer lugar, unas simples hojas de higuera, y posteriormente una túnicas de pieles; evidentemente, el escritor del Génesis no lo atribuye al paso de una sociedad meramente recolectora a una sociedad cazadora, que pronto se dio cuenta que no sólo se podía aprovechar de los animales su carne, sino también su piel…

Porque el autor del Génesis tiene una intención moralizante: atribuye la necesidad de vestirse no a la pérdida del pelo que nos cubría y que nos deja más expuestos a las inclemencias (como pudimos comprobar los 1300 de Tunick) sino al sentimiento de vergüenza. Así que, desde bien pequeños, hemos aprendido que, por culpa del pecado original, los seres humanos tenemos vergüenza de que nos vean desnudos.

Y el episodio de Noé añade un nuevo factor de vital importancia: ya no es sólo que tengamos vergüenza de que nos vean, sino que también tenemos vergüenza de ver a otras personas… para resaltarlo, destaca el reproche moral que se le hace a Cam, que viendo a su padre desnudo, no fue capaz de cubrirlo, sino que se lo comentó a sus hermanos Sem y Jafet, para que fueran ellos los que lo taparan yendo a su encuentro ¡de espaldas..! Ya no basta con que tengas vergüenza, es que el resto deben tenerla por el simple hecho de verte desnudo (y sin embargo, no tiene reproche moral su borrachera… actualmente a eso lo llaman cultura del vino).

Curiosamente, aunque los nudistas hemos superado, al parecer, el pecado original que Dios impuso a los hombres -la vergüenza de estar desnudos- no hemos superado la maldición que Dios impuso a Cam… en este caso, nuestro pecado original es… la fotografía.

AGP BN 13 2006092088 Selección

Antes de las redes sociales, estas fotos eran posibles… – Fuente desconocida (internet).

Es curioso que los mismos nudistas que estamos en las playas y parece no importarnos que nos vean desnudos, tenemos ese terror a que nos vean en fotografías… pero, ¿realmente no nos importa que nos vean en las playas?

En realidad, sí nos importa, y mucho, que otros nos vean; en las playas nudistas existen los paseantes los mirones, y, en mayor o menor medida, son colectivos rechazados por los nudistas, precisamente porque invaden un espacio que consideramos propio… en el caso de los que denomino paseantes muchas veces se expresa el rechazo por la falta de reciprocidad (si nosotros no podemos pasear por sus playas… ¡que ellos no vengan a las nuestras!); en el de los mirones, claramente por su enfoque sexualizante del simple desnudo… pero, ¿porqué nos molesta tanto?

Ya he comentado en ocasiones anteriores (como en mis entradas Réquiem por el topless o De cual debe ser el camino a seguir si queremos que el nudismo sea aceptado socialmente…) el profundo miedo a la difusión de las propias imágenes que actualmente existe entre los nudistas, y eso se traduce en normas que en otros contextos se consideran totalmente absurdas: fotos tomadas de espaldas, incluso prohibición tácita o explícita de hacer fotos… Sin embargo, las personas no nudistas que acudieron a la llamada de Tunick, ¿también tenían miedo a la difusión de sus imágenes? ¿no eran conscientes de que nuestra presencia en las calles podría ser difundida? ¿o es que el desnudo estaba justificado al tratarse de una obra artística, y por tanto, ya no puede ser objeto de escarnio social?

Esta dicotomía nudista / no nudista en cuanto a la difusión de la propia imagen desnuda la observé también al visitar la exposición Piel en la sede de la Agrupación Fotográfica Valenciana: los modelos que aparecían en las fotos no eran nudistas… y los nudistas no permitimos que se hicieran fotos, y los pocos que se dejaron retratar lo hicieron en la postura habitual, de espaldas. Curiosa contradicción, no nudistas fotografiándose desnudos para que muchas personas los vieran en una exposición (es decir, en el ámbito de lo público) y nudistas oponiéndose a ser fotografiados desnudos, para que nadie pueda verlos fuera del recinto de la exposición (es decir, fuera del ámbito de lo privado).

Roberto Vizcaíno - Piel - Luis Carrasco - El Eurociudadano nudista

Roberto Vizcaíno, junto a los cuadros de su exposición – Foto de Luis Carrasco – Fuente: Agfoval

¿Qué es lo que nos está pasando a los nudistas con respecto a este nuevo pecado original, siendo que hasta hace relativamente poco -antes de la irrupción de las redes sociales- las fotografías estaban permitidas, e incluso se fomentaban los concursos de fotografía nudista?

En estos momentos, estoy leyendo un libro (La espiral del silencio, del que haré reseña cuando lo acabe en mi Sección de libros) que puede aportar un poco de luz a este comportamiento; todavía estoy empezándolo, pero ya me está aportando algunas claves del comportamiento social que pueden explicar este comportamiento aparentemente tan contradictorio… en su introducción a la segunda edición americana se asegura que

La eficacia de la opinión pública como fuerza poderosa capaz de resolver conflictos, derribar gobiernos y oprimir a los individuos que se le resisten hasta que “el miembro muerto se desprende del cuerpo social” se ha descubierto cada vez en más lugares nuevos: en los relatos de la Biblia y en Homero, en las leyes no escritas de la Antigüedad, en los cuentos de hadas y en la actualidad. (…)

Si entendemos la fuerza de la opinión pública, no nos engañaremos pensando que podemos ser “buenos” ciudadanos con completa independencia de la presión de la opinión pública. Y seremos más prudentes al juzgar a otros que, en determinados momentos y determinadas circunstancias, tienen que ceder ante la opinión pública.

Y en la introducción a la primera edición americana, añade:

John Locke habla sobre la ley de la opinión, la ley de la reputación, la ley de la moda, que se observa más que cualquier ley divina o del Estado. Esto se debe a que cualquier violación de la ley de la moda hace sufrir inmediatamente al individuo al perder la simpatía y la estima de su entorno social. (…)

Tocqueville escribió que la gente “teme el aislamiento más que el error”, cuando quiso explicar porque nadie en Francia defendía ya a la Iglesia a finales del siglo XVIII. (…) Hoy se puede demostrar que, aunque la gente vea claramente que algo no es correcto, se mantendrá callada si la opinión pública (opiniones y conductas que pueden mostrarse en público sin temor al aislamiento)  y, por ello, el consenso sobre lo que constituye el buen gusto y la opinión moralmente correcta, se manifiesta en contra.

Voy a seguir con la lectura de La espiral del silencio, con la intención de comprender mejor nuestro comportamiento con respecto a nuestro actual pecado original y también aventurar posibles formas de poder superarlo…

Las citas del Libro del Génesis son una transcripción de alguna de las traducciones al español del capítulo 2, versículo 25, capítulo 3, versículos 6 al 11 y 21 y capítulo 9, versículos 18 a 27 disponibles en Vaticano.va y Biblioteca católica online

Y si quieres leer lo que opiné en su momento sobre el programa Adán y Eva, puedes leerlo aquí.

Postdata: Al poco de publicar el artículo, recibí un mensaje de una persona que me comunicaba lo siguiente:

“¿Todas las chicas del video de Spencer Tunick te han dado permiso para que las publiques?. Ellas solo dieron permiso para las fotos de Spencer, lo que estas haciendo es ir contra la intimidad de las chicas. Ese video se grabó de forma ilegal, y su publicación va contra el honor y la intimidad de las chicas. ¿Te gustaria que a ti te hiciesen lo mismo sin tu permiso? Espero que ninguna te denuncie.”

La verdad es que no había caído en el detalle… el hecho es que si había subido la grabación era simplemente como complemento al artículo; así que le contesté con un mensaje en el que le daba los enlaces a este artículo y a otro que habla justamente sobre la protección de la imagen… Su respuesta ha sido la siguiente:

“Con tu articulo de la privacidad me das la razón a mi. Tu como naturista, ¿ves correcto los que van a las playas nudistas a grabar a la gente y colgar las grabaciones en internet (en paginas porno?. Pregunta a Intramurs que ha pasado con ese video. Se que llevan unas semanas limpiando el archvivo de un monton de paginas porno. Estas difundiendo un video que no es tuyo y que las personas que aparecen desnudas no han dado permiso.”

El hecho es que ya tenía decidido cambiar el artículo para retirar el video, dado que ahora soy consciente del error; pero Vimeo se ha anticipado a mi decisión:

Parece que tu cuenta fue inhabilitada debido a una infracción de los Términos de servicio o de las Directrices de Vimeo.

Y la razón me la comunican por correo electrónico:

Motivo: cargar videos de TV, películas o algo que haya copiado de la Web.

Y como es cierto, dado que estaba usando Vimeo para copiar videos colgados en Youtube, aunque siempre figurando su procedencia, acato la decisión.

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