Los nudistas tenemos algo (más) de neardentales

Y esto no tiene que ver con el título del artículo que viene a continuación, sino del hecho de que los neardentales no tenían sensación de vergüenza, ni conocían la vergüenza ajena…

Evidentemente, los nudistas sí tenemos vergüenza, y conocemos la vergüenza ajena, y estamos sometidos al juicio social igual que el resto de los seres humanos; pero lo cierto es que hay personas que desde la infancia no tienen muchos reparos en mostrarse desnudas (aunque después un arma de vergüenza masiva como las risas ajenas lo cambie), y sin embargo otras, desde bien pequeñas, muestran un pudor extremo a mostrarse desnudos. Y cada vez estoy más convencido, aunque todavía no tengo evidencia empírica (y dudo que la tenga algún día) de que al igual que algunos científicos aventuraron la teoría de que la necesidad humana de creer en Dios es genética, el rechazo al nudismo también lo es (ya lo comenté en mi artículo ¿Está el rechazo al desnudo en los genes?).

Es un poco atrevido, incluso absurdo, pensar que los nudistas hemos superado las barreras genéticas que impiden el desnudo en público por tener más porcentaje de genes neardentales (como tampoco creo que esté demostrado que los ateos tienen más porcentaje de estos genes, ni que una cosa tenga relación con la otra, teniendo en cuenta que muchos ateos no son nudistas y muchos nudistas son creyentes). Pero como en este artículo se menciona el hecho de que los neardentales no creían en Dios, ni tenían sentimientos puramente humanos como la vergüenza, me ha parecido un buen titular para publicar este artículo de Vicente G. Olaya en El País que habla sobre las investigaciones de Juan Luis Arsuaga (catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid)… así que allá va un extracto del mismo.

Los neardentales no creían en dios.

(…) Juan Luis Arsuaga (…) lo tiene muy claro: (los neardentales) “Carecían del pensamiento mágico que es esencial en el pensamiento humano”.

Hace 40.000 años, un grupo de cromañones y otro de neandertales se encontraron en lo que hoy es Francia. Posiblemente no se atacaron, sino que intentaron comprenderse y colaborar. Los cromañones, recubiertos de pequeños adornos y con las cabezas tapadas por gorros, buscaron comunicarse con la otra especie humana que compartía con ellos Eurasia (desde la península ibérica “hasta todos los países acabados en tan”, bromeó Arsuaga). Los neandertales, sin embargo, no entendían el significado de aquellos colgantes que pendían de los cuerpos de los recién llegados. En su cerebro no había lugar para “la liturgia, la ceremonia, el protocolo, para entender que las cosas pueden significar algo”. Sin embargo, ambos eran humanos.

Arsuaga insistió en que el mundo que nos rodea “habla a los seres humanos”. “Fabricamos cosas con significado, porque eso nos diferencia de las máquinas. Ellas calculan, pero no pueden imaginar”. “Somos la única especie que tiene pensamiento mágico. Somos creadores de objetos que hablan”.

Los humanos poseen entre un 2 y 3% del ADN de los neandertales, ya que tuvieron relaciones sexuales (y por tanto descendencia) con los cromañones. No obstante, no todos los homo sapiens actuales portamos los mismos genes neandertales. Sin embargo, con un grupo amplio de seres humanos actuales se podría reconstruir “prácticamente” la cadena genética de nuestros antepasados. (…)

Los humanos nos diferenciamos del resto de animales en que no evolucionamos como consecuencia del medioambiente que nos rodea, “sino que la cultura impide nuestro aislamiento genético”. Es decir, cromañones y neandertales nunca estuvieron aislados. Algo así como que no adaptamos nuestro estómago para poder comer hierba, como los rumiantes, sino que creamos la agricultura, o los abrigos, o la música, o la literatura.

Arsuaga admite que es difícil imaginar a un ser humano (neandertal) incapaz de crear “mitos, creencias, contar historias…”. “Eran una especie sin banderas, sin seres sobrenaturales… Es complicado. Puede que pase lo mismo con los extraterrestres. ¿Por qué van a tener sentimientos como la vergüenza, que es puramente humano?”.

Esto (…) “es difícil de entender”. “Los neandertales no eran una especie de sapiens, pero más tontos. Puede haber formas de vida distintas y todos formar parte de la misma especie, como los distintos tipos de murciélagos o delfines. Comprendiendo esto, podríamos entender la mente de un posible extraterrestre que, a lo mejor, desconoce la vergüenza ajena”. (…)

Enlace al artículo en El País: Los neardentales no creían en dios.

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Una respuesta a Los nudistas tenemos algo (más) de neardentales

  1. Cesar M. dijo:

    Muy bueno . Los neandertales no eran menos inteligentes que los cromañones y desde luego, eran más robustos, físicamente aguantaban más. Copiaron los simbolos de los cromañones , sus viejas historias, sus collares adornaban sus anchos cuellos imitando a los cromañones, pero no llegaron tan lejos en cuanto a representación simbólica, esa imaginación desbordante que une a grupos de humanos separados por grandes distancias. Contar historias fue la especialidad de los cromañones, una especie exageradamente social. Hace 40000 años tuvo lugar la última gran glaciación.
    Los cromañones, nuestros abuelos, no parecían destinados a sobrevivir, pero pudieron comunicarse entre ellos, para ponerse de acuerdo y pegarse como una piel al terreno , es decir , en un objetivo: sobrevivir. Los neandertales, tan inteligentes como los cromañones, carecian de su poderoso lenguaje articulado, un arma comunicativa , que resultó ser más poderosa que cualquier otra conocida.
    Esta capacidad simbólica es un regalo envenenado, nos hace minimizar los riesgos en nuestras previsones. Lo que nos hace decirnos a nosotros mismos que aunque perezcan muchos en el intento, otros tantos llegarán a conseguirlo y disfrutarán las mieles del triunfo.
    Es lo que le impulsa a Marco Polo a llegar a China, a Cristóbal Colón a descubrir América o al general Eisenhower decir ” Let´s go ” a todos los generales bajo su mando e invadir Francia, el 6 de junio de 1944 .
    Si piensas dos veces dónde te estás metiendo probablemente no harías la mitad de cosas que has hecho en la vida. Pero no lo puredes evitar. Eres un Cromañon.

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