Bye, bye… see you later

Hoy no es un gran día. Hoy no me motiva especialmente escribir un artículo para despedir a unos compatriotas que en escasos 5 minutos van a dejar de serlo. Hoy me siento contradictoriamente triste y expectante: triste por la marcha de muchos conciudadanos que creían, casi tanto como yo, que formaban parte de la ciudadania europea; expectante porque me gustaría ver que muchas de las trabas a la construcción europea provenientes del Reino Unido van a desaparecer.

Pero realmente, todo lo que ha sucedido no tiene que ver exactamente con un deseo real de salir de la Unión, sino con la manipulación que en estos momentos suponen los populismos de todo pelaje que invaden con sus mensajes tergiversados muchas fuentes de información, y que tergiversan la realidad de las cosas. El mundo está aprendiendo a digerir este nuevo fenómeno con experimentos como los de Donald Trump en Estados Unidos, o como los de Nigel Farage y su sucesor Boris Johnson en el Reino Unido; y demuestra que lo realmente difícil es construir desde el entendimiento y la cooperación.

Aunque, en realidad, el fenómeno de los populismos no es nuevo, porque, ¿qué fueron si no los fascismos de los años 30 que asolaron Europa, y que nos llevaron a la segunda guerra civil europea… Ahora los populismos llegan en forma de nacionalismo exacerbado, de miedo al inmigrante -entonces como ahora-, de miedo al diferente, en fín.

¿No hemos aprendido del pasado? ¿Volveremos a repetir los errores? Espero que no… espero que los ciudadanos europeos nos resistamos a los cantos de sirena de los populismos, y tengo la esperanza que nuevas generaciones de británicos, que han conocido la fortaleza de una Europa sin fronteras, vuelvan a encontrar en la Unión Europea una patria común. Así al menos lo cree el miembro de la Cámara de los Lores John Kerr, cuando afirma en el artículo que podrás leer a continuación, que mis hijos verán cómo el Reino Unido regresa a la Unión Europea. Sólo espero que ese regreso no sea para volver a bloquear los avances hacia una Unión más estrecha de los pueblos de Europa.

John Kerr - R de Miguel - El País - El eurociudadano nudista

El miembro de la Cámara de los Lores John Kerr

“Mis hijos verán cómo el Reino Unido regresa a la Unión Europea”

El autor del artículo 50 del Tratado de Lisboa lamenta el “error” del Brexit

John Kerr, barón Kerr de Kinlochard (Grantown-on-Spey, Reino Unido, 77 años) nunca pensó, al redactar el borrador del artículo 50 del Tratado de Lisboa [el referido a la retirada de un miembro de la UE] que sería su país el primero en invocarlo. Triste por el inmenso “error” que ocurrirá el próximo viernes 31 de enero, se aferra a dos convicciones que hoy los hechos, sin embargo, parecen desmentir: el Reino Unido regresará en algún momento a las instituciones comunitarias y Escocia, su tierra natal, se resistirá a iniciar el camino a la independencia que persiguen los nacionalistas.

Pregunta. ¿Cómo se siente?

Respuesta. Me siento muy triste. Hemos cometido un error grave. Los que nos han conducido hasta este error no lo sufrirán directamente, porque individuos como Johnson tienen sus espaldas cubiertas. Lo sufrirán los habitantes del norte de Inglaterra, los trabajadores de la industria automovilística o los de la industria aeronáutica. Será la clase trabajadora la que pague las consecuencias. Y me entristece también el hecho de que la gente mayor haya dado la espalda a los jóvenes. La gente joven se siente europea, y para mi sorpresa, la gente mayor se ha olvidado de la razón por la que se creó la Unión Europea. No creo que sea un error definitivo. Creo que mis hijos verán al Reino Unido regresar al seno de la UE.

P. Pero ahora mismo es un hecho consumado. ¿Qué se puede esperar a continuación?

R. Estoy convencido de que Johnson alcanzará un acuerdo definitivo a finales de año, y que no pagará ningún precio político por ello. Será un acuerdo de mínimos, muy superficial, que incluya solo el comercio de bienes, y que dejará fuera a los servicios, que suponen el 80% de la economía británica. Su único propósito, en un primer momento, fue presentar una rendición como una victoria, y le salió bastante bien. Intentará repetir la jugada, y demostrar que en contra del escepticismo general fue capaz de cerrar otro acuerdo con la UE.

P. ¿Hicieron algo mal los defensores de la UE o realmente no entendieron su propio país?

R. El eslogan Get Brexit Done (Cumplamos Ya con el Brexit) que empleó Johnson en la campaña fue un golpe de genialidad. La gente estaba harta del prolongado proceso de negociación y no le interesaban los detalles. Nadie supo desmontar la idea. Y el optimismo de Johnson supuso un soplo de aire fresco frente a la personalidad de [la ex primera ministra] Theresa May, que no era una gran comunicadora. Ayudó también la desastrosa campaña de los laboristas. La pena es que creo que anduvimos muy cerca de lograr que se celebrara un segundo referéndum. No sé si lo hubiéramos ganado, pero estuvimos a punto de conseguir una nueva consulta. Fue entonces cuando los liberales demócratas decidieron respaldar unas segundas elecciones y eso fue un terrible error.

P. Escocia, Irlanda del Norte…¿se confirmarán los augurios de que el Brexit romperá al Reino Unido?

R. Creo que en Irlanda del Norte la política seguirá la senda de la economía. Irlanda del Norte seguirá siendo, en muchos aspectos, un miembro del mercado interior. Y habrá una barrera comercial entre el Reino Unido e Irlanda del Norte. Al mismo tiempo, Irlanda del Norte no tendrá ningún representante en el Parlamento Europeo o en el Consejo o en la Comisión. Así que pedirán al Gobierno de Dublín que defienda sus intereses. Lo lógico es que la integración económica conduzca hacia una mayor integración política. Creo que en 15 ó 20 años es previsible que veamos la unificación de Irlanda. En el caso de Escocia, todo es más complicado. Crear una frontera entre Escocia e Inglaterra sería extremadamente dañino para la economía escocesa, que está totalmente integrada en la economía del Reino Unido. Habrá otro referéndum de independencia, porque la negativa de Johnson a celebrarlo no se sostiene. Pero los escoceses no son estúpidos, y piensan más con la cartera que con el corazón. Dudo que los nacionalistas logren una mayoría de apoyo a la independencia en los próximos cinco años.

Enlace al artículo original en El País: Mis hijos verán cómo el Reino Unido regresa a la Unión Europea.

Esta entrada fue publicada en Europa y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .