Mi yo futuro…

Ese día un día llegará
no será pronto ni tarde…

El uno, el dos, el tres – Mecano – Aidalai – 1991

Siempre que pensamos en el futuro, lo vemos lleno de felicidad, de ilusión, de nuevas esperanzas. Cuando somos pequeños, nos imaginamos de mayores con una vida de color de rosa, en la que trabajaremos felices porque ya no tendremos que estudiar. Después, en la adolescencia, soñamos con ese momento en que, ya libres del yugo paternal, viviremos una vida independiente infinitamente feliz, con un trabajo digno que nos permitirá estar de fiesta continua. Cuando entras en la juventud, sin darte ni cuenta, estableces una vida de pareja en la que ya no concibes el futuro sin esa media naranja para toda la eternidad, rodeado de unos hijos que serán los más guapos, los más buenos, los más encantadores…

Luego, ya en la madurez, miras hacia atrás y te sonrojas al recordar todas esas ilusiones infantiles, adolescentes o de juventud, y te dices a ti mismo cuanto me gustaría tener esos años… pero con lo que sé ahora. Pero, aún así, cuando miras hacia el futuro, lo haces manteniendo ese optimismo en el porvenir. Y pensando en esa jubilación, hasta hace poco tan lejana e impensable, pero que ahora se hace tan apetecible porque hay tantas cosas que hacer fuera del trabajo… Y te imaginas ese futuro feliz con tu extraordinaria mujer, con tus maravillosos hijos y cónyuges, y con esos 6 o 7 nietos ahora mismo en proyecto y a los que ya ves malcriando cuando sus padres tengan a bien dejártelos en casa o te dejen sacarlos de paseo.

Mi yo actual… Playa de la Garrofera, año 2020

… hasta que la luz de este quinqué
no sea lo que era

El uno, el dos, el tres – Mecano – Aidalai – 1991

Pero, como todos sabemos, el futuro siempre nos depara sorpresas, y esas sorpresas, aunque no queramos reconocerlo, son parte de nuestra vida. Y también sabemos, además, que con el paso del tiempo, en los seres vivos siempre llega una fase de declive, al principio imperceptible, pero luego en ocasiones vertiginosa, que hace que cambie de bruces nuestro futuro imaginado, nuestro presente deseado. Este declive puede ser físico, mental, o ambos, y si el proceso es difícil para la persona que lo sufre, se convierte en ocasiones en un verdadero drama para los seres queridos que, también, han imaginado un futuro distinto al que se avecina. Pero si hay un deterioro que provoca sensaciones contradictorias es cuando una persona sigue siéndolo en su continente (su cuerpo, aunque envejecido), pero ha desaparecido en su contenido (la persona adulta ya no existe, ni sus recuerdos, ni sus cariños, ni sus ilusiones, ni su ser).

¿Cual será mi yo futuro? Ignoro si me queda mucho trecho por recorrer todavía, o me está acechando ya el destino con su guadaña (aunque tengo la confianza de que esto último sea muy poco probable en estos momentos). También ignoro si alguna vez me llegará ese momento en que ya no recuerde los besos, los abrazos, los sentimientos… Por ello, tengo esa pequeña obsesión de despedirme siempre de las personas que realmente me importan dejándoles un apretón de manos sincero, un beso, un abrazo intenso. Porque si llega ese día en que ya no pueda recordar mis verdaderos sentimientos, o emprenda ese último viaje sin retorno, al menos todos aquellos que significan mucho para mí (la familia real, los amigos verdaderos que se cuentan con los dedos de la mano…) recordarán siempre que mi último acto consciente fue ese beso, ese abrazo.

Y recuerda: si mi yo futuro no coincide con mi yo actual, si en el futuro pierdo el norte, de repente me comporto como un niño y reclamo tu atención continuamente, sale mi lado irascible, pierdo la prudencia de la edad adulta, tengo comportamientos impensables en mi yo pasado… no tengas remordimientos por tus enfados, por llevarme la contraria, por no hacerme caso. La persona que tendrás delante tendrá mi aspecto, pero no será mi yo real.

Espero que mi futuro sea el que ahora mismo vislumbro, lleno de felicidad, pero por si acaso…

… lágrimas de agua pasada
despintando la fachada.

El uno, el dos, el tres – Mecano – Aidalai – 1991

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2 respuestas a Mi yo futuro…

  1. Toni Nat dijo:

    Tu yo actual es maravilloso y conocerte ha sido muy revelador.

    Le gusta a 1 persona

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