Los límites

Ayer, sábado 17 de noviembre, estuve en Castellón con mis amigos de siempre almorzando después de mucho tiempo sin haber podido coincidir con ellos. Y en una de las muchas conversaciones que tuvimos salió el tema de las manifestaciones contra el machismo que últimamente proliferan por todo el mundo (el famoso movimiento #MeToo). Uno de los razonamientos que se expusieron consistía en lo siguiente: en San Fermín, todas las mujeres quedaron de acuerdo en ponerse las camisetas moradas, y eso estuvo muy bien; lo que no estuvo tan bien fue que, en una esquina, un pequeño grupo de mujeres se quitaran las camisetas y enseñaran las tetas. Lo de las camisetas moradas se entiende, pero que enseñaran las tetas… no tocaba. Y también el que hacía este comentario decía que su hija defendía la libertad de esas mujeres para enseñar las tetas si querían, contrarrestando el padre con el hecho de que enseñar las tetas en ese contexto sobrepasaba determinados límites que inducían a confusión a los hombres.

San Fermín 2015 - Mujer en topless - El Eurociudadano nudista

Una mujer con el pecho desnudo en el San Fermín de 2015 – Fuente.

San Fermin 2012 - Hombre sin camiseta - El Eurociudadano nudista

Y un hombre con el pecho desnudo en San Fermín 2012 ¿también está pidiendo guerra? – Fuente.

Y es cierto: en nuestro entorno social, parece que enseñar las tetas (femeninas) sea equivalente a dar carta blanca a cualquier varón que pase por allí para tocarlas, manosearlas, exprimirlas, chuparlas… como mínimo. Aunque hemos mejorado desde los tiempos de la sentencia de la minifalda, de febrero de 1989: como comenta Nuria Valera en su blog,

la Audiencia de Lérida dictaba una sentencia en la que se señalaba que la joven de 17 años María José López “pudo provocar, si acaso inocentemente, al empresario Jaime Fontanet por su vestimenta”. (…). La Audiencia de Lérida consideró probado que el procesado efectuó tocamientos a la chica en los pechos y glúteos por encima de la ropa y le manifestó que a cambio de acceder a sus deseos sexuales le renovaría el contrato de trabajo y condenó al empresario; sin embargo, la condena moral fue para la menor.

La sentencia se hizo famosa por el escándalo que suponía culpar a la víctima pero sobre todo, porque llevaba a un tribunal de 1989 la ideología franquista de la que pensábamos ya nos habíamos librado. Aquella que convertía a las mujeres víctimas de delitos sexuales en culpables; aquella ideología que había llevado a las leyes delitos específicos para las mujeres, es decir, que en los hombres no estaba penados, como el adulterio, por ejemplo. La misma ideología que prohibía los anticonceptivos y el aborto.

Parece que esta sentencia ya no podría darse en estos momentos, ni en España ni en otros países de nuestro entorno, como Irlanda, en el que las protestas por un sentencia similar en el que se justifica una violación por llevar tanga (curiosamente, también a una chica de 17 años) están removiendo muchas conciencias…

No lo estoy pidiendo - El Eurociudadano nudista

El texto dice: No lo estoy pidiendo – Fuente

Pero, ¿dónde están los límites? Parece que en muchos países musulmanes, el hecho de no llevar burka hace pensar a muchos hombres que todo el monte es orégano, mientras que en otras culturas el mostrar los pechos no supone ningún problema (y sí mostrar los muslos, como sucedía hasta no hace mucho en Tahití). Parece que esos límites son una cuestión cultural…

Y para ti, hombre hecho y derecho… ¿dónde están los límites? ¿A partir de que momento la mujer está dando su consentimiento para tener sexo con ella? Para facilitar que lo descubras, he preparado unas sencillas preguntas (que le puedes hacer a cualquier mujer), a las que únicamente tienen que responder sí o no. En estas preguntas, el concepto sexo incluye desde tocarle el culo o las tetas aunque sea de forma aparentemente inocente hasta las relaciones sexuales completas.

  • Si no llevas burka, ¿puedo obligarte a tener sexo conmigo sin tu consentimiento?
  • Si no llevas chador, ¿puedo obligarte a tener sexo conmigo sin tu consentimiento?
  • Si no llevas niqab, ¿puedo obligarte a tener sexo conmigo sin tu consentimiento?
  • Si no llevas hiyab, ¿puedo obligarte a tener sexo conmigo sin tu consentimiento?
  • Si no llevas pañuelo en la cabeza, ¿puedo obligarte a tener sexo conmigo sin tu consentimiento?
  • Si llevas una camiseta de tirantes, ¿puedo obligarte a tener sexo conmigo sin tu consentimiento?
  • Si llevas una minifalda, ¿puedo obligarte a tener sexo conmigo sin tu consentimiento?
  • Si llevas un pantalón de los que enseñan las nalgas, ¿puedo obligarte a tener sexo conmigo sin tu consentimiento?
  • Si no llevas sujetador, ¿puedo obligarte a tener sexo conmigo sin tu consentimiento?
  • Si no llevas ropa interior, ¿puedo obligarte a tener sexo conmigo sin tu consentimiento?
  • Si llevas bañador de una pieza, ¿puedo obligarte a tener sexo conmigo sin tu consentimiento?
  • Si llevas trikini, ¿puedo obligarte a tener sexo conmigo sin tu consentimiento?
  • Si llevas bikini, ¿puedo obligarte a tener sexo conmigo sin tu consentimiento?
  • Si llevas tanga, ¿puedo obligarte a tener sexo conmigo sin tu consentimiento?
  • Si haces topless, ¿puedo obligarte a tener sexo conmigo sin tu consentimiento?
  • Si no llevas nada, ¿puedo obligarte a tener sexo conmigo sin tu consentimiento?

Para mí, la respuesta está clara: en todos los casos la única respuesta posible es no, y obligar a una mujer a tener sexo sin su consentimiento se resume en una palabra: violación.

Y creo que esto, los que hacemos nudismo lo tenemos claro…

 

Esta entrada fue publicada en Igualdad, Nudismo y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

10 respuestas a Los límites

  1. Villalba Nacho dijo:

    Totalmente de acuerdo con tu artículo. El hecho de cruzarme con una mujer desnuda no me da derecho a tener sexo con ella. Hay unos límites que nunca deben sobrepasarse. Yo creo que todo se resume en una palabra: educación. Saludos naturistas.

    Le gusta a 2 personas

    • ¡Hola, Nacho!
      Bienvenido a los comentarios del blog; gracias por tu comentario.
      Los límites entre lo que se considera decente y lo que se considera provocación son muy difusos… pero la tendencia siempre es culpabilizar a la mujer de las acciones del hombre… Menos mal que parece que eso está cambiando.

      Me gusta

  2. sernudistaenmadrid dijo:

    Buenísima entrada. ¡¡GRACIAS!!

    Me gusta

  3. Fantástica reflexión, me ha gustado mucho. ¡Gracias!

    Le gusta a 1 persona

  4. Sergio Alfonso Ortega dijo:

    Muy buen artículo, amigo Eurociudadano.
    Los límites deben existir siempre y los consentimientos deben ser aceptados y mutuos. Por ser Nudistas ya hay gente que cree “que vale todo.” Pues no. Tenemos nuestro decoro y sabemos donde y cuando procede hacer determinadas prácticas.
    Que se mentalicen algunas personas: NUDISMO no es igual a SEXO.
    Gracias, Euro y nos vemos pronto.

    Le gusta a 2 personas

  5. Pingback: Sola y borracha, coma | El eurociudadano nudista

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .